Pasar un Carnaval en Rio, una de las cosas que pensé que jamás haría, pero heme aquí de peluca rosa, cuernitos de diablo, pestañas postizas, cerveza y samba, rodeada de algo que no puedo describir. Quizás porque el relato de algo indescriptible siempre es mucho más fácil de hacer que cualquier otro relato, basta con decir que es indescriptible.
Ok, no es indescriptible. Se puede decir que es la fiesta más impresionante del mundo; que caminar por la calle o tomar el metro a cualquier hora y ver a cada persona disfrazada, cantando, feliz es algo digno de ver; que no deja afuera a nadie, de ninguna edad, de ninguna clase social; que el espíritu es altamente contagioso y que hay que entregarse y vivirlo, aunque sea una vez en la vida. Pero eso es decir poco (esto de la cronista frustrada se me está haciendo común...).
Las fotos también son poco. Pero bueno, hicimos lo que pudimos.
Lapa midnite
Lapa midnite
Franceses borrachos
Sargento Pimienta - bloco beatle
Sargento Pimienta - bloco beatle
Cristo, favela y carnaval




















No hay comentarios:
Publicar un comentario