2.2.12

Smoke bomb

Esto de las despedidas es horrible, especialmente cuando se mezclan la tristeza de dejar un amor y la ansiedad de ir a encontrarme con otro. Que día raro ayer, no estaba ni en un lugar ni en otro!

Por eso no me despedí de mucha gente, para no andar repartiendo mal humor por ahí. Pero no quiero dejar de mandar besos y abrazotes a todos aquellos que seguro me hubieran devuelto un buen viaje y un ojalá nos crucemos nuevamente por ahí, de haberme dignado a cumplir con las visitas prometidas. Shame on me! Los nombraría pero temo olvidarme de alguno y quedar mal (muy discurso de martín fierro).

En fin, mis reflexiones nostálgicas de anoche concluyeron en: ojalá que donde quiera que vaya siempre me llegue el viento Oeste que, en lugar de empujarme lejos del Chaltén, me va a hacer llegar las voces de todo invitándome a volver. Y volveré.

Y, at last but not at least, a mi familia chaltense de estos tres hermosos seres: que lejos se están empezando a estirar nuestros lazos que este año van a dar la vuelta al mundo, pero por suerte los hemos hecho fuertes y muy elásticos para que no se rompan nunca. Los amo!



Chaltén, I will always love you y espero verte pronto!

Next stop: love.

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