8.11.11

Volver al futuro

Ok, quick update. Cinco maravillosos últimos días en DF. Admito que tenía el 60% del cerebro ya en el Chaltén, un 20% en mi mamá y mi familia, a quienes la extrañaba mucho. Y sí, el restante 20% me estaba haciendo berrinche porque no se quería ir. Volviendo a ver gente que, de “people I met on my trip”, pasó a la categoría de amigos que extrañaré el resto de mi vida. Experimentando cosas con la certeza de que son últimas veces: los tacos, los viajes en metro, los cigarrillos con Balp escuchando música. Cuando el avión despegó volví a ver ese mounstruo que vi cuando llegué, casi 3 meses atrás, lo doblé chiquitito y me lo metí en el bolsillo. Pero bueno, eso es parte de otro largo y tendido divague sobre México y “mi” México, que ya he tenido tiempo de charlar con Elena Poniatowska, Leonora Carrington, mis crayones y cuadernos, Simón y otros personajes…

El avión hizo escala en Santiago de Chile donde casi despierta vi los blancos Andes y recordé por qué volvía. Ya en Baires muchos long expected abrazos, asados, amigos, tequilas y adaptaciones de tacos. Yerba de guaraná vieja y querida! Y a little (economical) help from my friends. Si no fuera por mi hermanito el climber que me sacaba al sol a trepar un ratito y mi cuñada que nos llevó de campamento, me hubiera vuelto a poner verde del encierro. Simón, igual, se quedó en casa.

Simón con sus snacks y sus cigarrillos Mexicanos

Los Hnos Attwell en acción

Estratégicamente festejo mi cumple, me tomo un avión y vuelvo a festejar mi cumple. A mi me gusta hacer las cosas así de radicales, vio? Entro al pueblo que amo y el Fitz me mira con esa soberbia que lo caracteriza, pero yo se que en el fondo le hizo tanta cosquilla en la panza como a mí volvernos a ver.

Siento que es la primera vez que “vuelvo” realmente a un lugar… Y volver me hace sentir un poco vieja; tanto budismo ingerido on the road y de repente estoy cuidando que nada cambie, todo permanezca. Así que bueno, ya tenemos un objetivo de la temporada. En realidad dos: uno es dejar de sentirme vieja, el otro es escalar La Botella, y para eso lo estamos dando todo cada vez que el clima lo permite (y lo ha permitido bastante para ser octubre).

Boulder en el retorno a la lagunita podrida

Vías nuevas

Vias nuevas

Mirá que concentrado Jony en darme seguro...

Simari, fotógrafo exclusivo

Y hablando de permitidos…

Ñoquis de ricota

Chipá

Empanadas de carne, con papa y todo

Dulce de naranjas

Así que una temporada más en El Chaltén, viento y montañas, glaciares y amigos nuevos, turistas y mucho laburo… y lo que venga…

No hay comentarios:

Publicar un comentario